15 9 / 2014

Antes existieron otras cosas mías. Antes de esto hubo muchos cosas que ya no reconozco. Mejor empezar de nuevo sin olvidar nunca lo que hay detrás. 

Con el tiempo uno se va haciendo más complicado y más extenso. Precisamente por eso más personal y único. Los matices de un río que va surcando el paisaje, descendiendo siempre, encontrándose con otros arroyos o ríos, volviéndose más caudaloso, más viejo, más hondo, y finalmente, llegando al mar con su propio nombre y su propia historia.

Mi nueva historia comienza aquí mismo, y como cualquier río, en el manantial de alguna montaña, allí en lo alto, casi apareciendo de la nada y trazando sus primeras y rápidas curvas sobre la piedra.